Impacts of COVID-19 on Latinx Youth

Opinion

Impacts of COVID-19 on Latinx Youth

Nathalia Galan Herrera

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I was supposed to have a graduation ceremony in May to receive a certificate in Web Design—my first certificate in the United States. My mom was proud of me, so I bought a flight for her from Colombia to come to the ceremony. It’s so important to have family support when you live outside of your home country.  

When the COVID-19 lockdowns began, I, like many others, thought it wouldn’t last more than two weeks. However, once my college decided to hold classes online for the rest of the semester and as I saw businesses, restaurants, and schools begin to shutter, I started to worry. In the end, my mom wasn’t able to come and visit, and the graduation ceremony was moved online. 

At various points throughout the spring and summer, I thought I was going to have to go back to my home country without finishing my degree. It was incredibly scary and frustrating, as I know a degree from an American university can open doors to the global job market. Additionally, I often found myself worried about my emotional well-being. I thought about my family and friends in Colombia, my work situation in the U.S., and what my education would look like in the future. Despite all the emotions and hard times, however, I had the privilege and opportunity to continue working from home and to take my classes online. Many people did not have that luxury. 

Since we’re in the middle of Hispanic Heritage Month, I think it’s important to consider the unique challenges this community is facing right now amidst the COVID-19 pandemic. Our communities have been hit hard, in more ways than one. According to a study by the Pew Research Center, the unemployment rate rose sharply at the onset of the pandemic, especially among Hispanic women, and remains higher among Hispanic workers than U.S. workers overall.  

Many Hispanic and Latinx workers are employed in industries such as construction, agriculture, transportation, hospitality, and domestic labor—industries that are among the most affected by the pandemic. For instance, nearly one-quarter of workers in the hospitality industry—an industry that was and remains crushed by the pandemic—are Hispanic or Latino. Tens of thousands of Latinos have lost their jobs, and for those who remain employed, many are essential workers who often work without access to the necessary protective equipment and are at greater risk of being exposed to the Coronavirus. The children of Hispanic and Latinx parents are, therefore, at increased risk of being exposed as well. 

In addition to being affected by potential exposure within their families, Hispanic and Latinx children and young people have seen a tremendous effect on their education and wellbeing. For one, many children in this community are English learners. I know from my own experience that learning a second language is not easy but doing so while trying to navigate a pandemic is particularly difficult. Language acquisition requires practice and interaction with others, and that is especially challenging for those learning online.  

For instance, one of my relatives is a high school student whose first language is Spanish—for him, the language barrier is even more challenging online, which causes him a lot of stress. In many occasions he feels detached from his courses and classmates, and he feels that his social and emotional skills, along with his grades, have been affected, even though he has had support from his teachers, school, and family. I know he’s not alone—according to a study from America’s Promise earlier this year, youth who identified as Hispanic were more likely than white or Black youth to report experiencing poorer physical, cognitive, and mental health since the onset of the pandemic. 

The challenge is further complicated for international students like myself. Many have lost their jobs and have had to go back to their home countries without finishing school. For some, without the contribution of their income, it has been impossible for their sponsors or family to continue paying tuition, rent, bills, and other expenses. And since there isn’t a timeline for when working students will be able to safely resume jobs and in-person classes, their entire futures remain uncertain.   

On top of concerns about their education, many Hispanic and Latinx families have limited access to healthcare due to a lack of benefits from their jobs. Additionally, many live in communities that lack infrastructure for things like transportation, childcare, or the ability to take off time from work to receive medical care. Furthermore, language barriers can make people hesitant to seek medical care, which can make COVID-19 more dangerous and increase the likelihood of mortality. 

With all the effects of the COVID-19 pandemic on Hispanic and Latinx communities around the country, it’s time to work together to encourage employers, service providers, policymakers, and individuals to provide the support and attention these families deserve.  

To learn more from Hispanic and Latinx leaders about solutions to these pressing challenges, we invite you to join America’s Promise and Communities in Schools on Wednesday, October 14 for a roundtable discussion with youth and adult leaders about top-of-mind issues Latinx youth and communities are facing.  


 

Impactos del COVID-19 en los Jóvenes Latinos

En el mes de Mayo iba a asistir a mi ceremonia de graduación para recibir un certificado en Diseño Web – mi primer certificado en los Estados Unidos. Le compré unos pasajes de avión a mi mamá para que pudiera venir desde Colombia y acompañarme en este momento especial, pues ella se sentía muy orgullosa de este gran logro. Para mi, es muy importante tener el apoyo de la familia cuando se vive en otro país diferente al natal.

Cuando el Coronavirus empezó, yo, como muchos otros, pensamos que esto no iba a durar más de dos semanas. Sin embargo, una vez mi universidad decidió pasar las clases presenciales a remotas durante todo el semestre y así como veía negocios, restaurantes y colegios empezando a cerrar totalmente, empecé a preocuparme y a tener sentimientos encontrados. Al final, mi mamá no tuvo la oportunidad de venir a visitarme y la ceremonia de graduación fue virtual y no presencial.

Durante el verano y primavera pensé que tendría que volver a Colombia sin terminar mis estudios. Fue demasiado frustrante para mi ya que obtener un titulo de una universidad americana puede abrir muchas puertas en el mercado laboral. Adicionalmente, estaba preocupada por mi bienestar emocional, pensaba en mi familia y amigos en Colombia, en mi situación laboral, y en el futuro que tendría mi educación. A pesar de los tiempos difíciles, he tenido el privilegio y oportunidad de continuar trabajando de forma remota desde mi casa y de tomar las clases virtualmente - muchas personas no han tenido este lujo durante la pandemia.

En medio del Mes de la Herencia Hispana, pienso que es importante considerar los desafíos únicos que los jóvenes Latinos e Hispanos enfrentan ahora mismo con el COVID-19. Nuestras comunidades han sido duramente afectadas de alguna u otra manera. De acuerdo con el estudio realizado por Pew Research Center, la taza de desempleo se incrementó al inicio de la pandemia especialmente en las mujeres hispanas y se sigue manteniendo mas alta en los trabajadores hispanos que en los estadounidenses en general.

Por otro lado, bastantes Hispanos y Latinos trabajan en diferentes sectores, como construcción, agricultura, transporte, hotelería, restauración y turismo – industrias que han sido mayormente afectadas por la pandemia. Por ejemplo, casi una cuarta parte de las personas que trabajan en hostelería – una industria que fue, y aun sigue siendo afectada – son Hispanos o Latinos. Decenas de miles de estas comunidades han perdido sus trabajos, y para aquellos que aun continúan laborando y son trabajadores esenciales, a menudo no cuentan con el equipo de protección adecuado y necesario, lo que conlleva a que los hijos de padres Hispanos y Latinos corran un mayor riesgo de estar expuestos al COVID-19.

Así como los niños y jóvenes se encuentran bastante expuestos al Coronavirus, su educación y bienestar ha sido tremendamente afectada también, pues muchos adolescentes y niños son estudiantes de Ingles. Desde mi propia experiencia, aprender un segundo idioma no es nada fácil y resulta aun mas complicado aprenderlo en medio de una pandemia, pues la adquisición de un nuevo idioma requiere practica e interacción con los demás.

Por ejemplo, uno de mis familiares es un estudiante de secundaria cuya lengua nativa es el español – para él, la barrera del idioma es aun mas desafiante en línea, lo que le ha causado estrés y desconexión hacia sus clases y compañeros. Además, sus habilidades sociales y emocionales, junto con sus calificaciones, se han visto afectadas a pesar de contar con el apoyo de sus maestros, escuela y familia. Aunque el no está solo – de acuerdo con un estudio realizado por America’s Promise Alliance, desde el comienzo de la pandemia los jóvenes que son identificados como Hispanos tienden a informar más que los jóvenes de raza blanca y negra acerca de los problemas que experimentan con la salud física, cognitiva y mental.

Los desafíos van mas allá para los estudiantes internaciones como yo. Muchos han perdido sus trabajos y han tenido que regresar a los países natales sin terminar los estudios que iniciaron en los Estados Unidos. Para algunos, sin una fuente de ingreso, ha sido imposible para sus patrocinadores o familia continuar pagando por el estudio, renta, comida y entre otros gastos. Y ya que no sabemos cuando los estudiantes van a poder resumir sus trabajos y clases presenciales, el futuro es incierto para ellos.

Aparte del impacto que ha tenido la educación hacia los jóvenes Latinos e Hispanos, muchas de estas familias tienen acceso limitado a la atención medica debido a la falta de beneficios que tienen en los trabajos. También, viven en comunidades que carecen de infraestructura como el transporte, cuidado de niños o la posibilidad de tomar días libres en el trabajo, como también las barreras del idioma que muchos tienen. Todo esto conlleva a que no busquen atención medica y por ende a que aumente la probabilidad de mortalidad del COVID-19.

Con todos los impactos que ha tenido la pandemia hacia la comunidad Hispana y Latina en los Estados Unidos, es hora de trabajar juntos para que los empleadores, proveedores de servicios y legisladores brinden el apoyo y atención necesaria que estas familias merecen.

Para obtener mas información sobre las soluciones a los obstáculos que presentan actualmente estas comunidades, America’s Promise Alliance junto con Communities in Schools, te invitan este Miércoles, 14 de Octubre a una discusión de mesa redonda virtual con lideres y adultos jóvenes que darán a conocer temas importantes que los jóvenes Hispanos y Latinos enfrentan durante la pandemia.